Porvoo, la segunda ciudad más antigua de Finlandia, acoge uno de los distritos más idílicos del país: el casco antiguo de Porvoo. Sus vetustas casas de madera parecen casitas de muñecas que se alinean a ambos lados de calles empedradas, y están presididas por la iglesia de piedra blanca que corona la cima de la colina con vistas al valle del río. Situada a sólo 50 kilómetros al este de Helsinki, esta ciudad de cuento de hadas es pura magia tanto en invierno como en verano.

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Fundada hace casi 800 años, Porvoo ha servido como hogar y fuente de inspiración para muchos artistas finlandeses durante los siglos. Aquí se puede encontrar, por ejemplo, la casa de Runeberg, el famoso poeta que da nombre a una deliciosa tarta de almendras, el Runebergintorttu.

A sólo una hora en autobús desde Helsinki, durante el verano también es posible llegar a Porvoo en barco de vapor. Aunque la ciudad no se encuentra en la costa, está conectada con el Golfo de Finlandia a través del río Porvoo que fluye a través de la ciudad. Las orillas del río son también la ubicación de uno de los lugares de interés más conocidos: las casas de madera pintadas de rojo de Poorvo. Antaño utilizadas como unidades de almacenamiento de bienes exóticos traídos de tierras lejanas, las casas de la orilla del río fueron pintadas de rojo en honor a la llegada del rey Gustavo III de Suecia a la ciudad.

El casco antiguo de madera de Poorvo está repleto de cafés con encanto, galerías y exposiciones de arte, tiendas de diseño y mercadillos, idílicos hoteles B&B y boutique, y otras atracciones junto al río.